El periodismo envenenado

Hace algunos días escribí un post desmenuzando un artículo de César Molinas que había sido publicado en El País. Era, a mi entender, un buen ejemplo de cómo se pueden transmitir mensajes ocultos, siempre con el objetivo de introducir y fijar en la población ideas muy determinadas, en textos que simulan decir algo completamente distinto.

Alguna vez me enseñaron que siempre hay que saber quién financia una investigación para tomarse más o menos en serio los resultados finales. De la misma manera, en periodismo se debería saber quién firma un artículo -o donde se publica o emite- para darle la dosis justa de fiabilidad o al menos prevenir al lector de que pueden existir esa clase de mensajes no expresados de manera clara y precisa sino encondidos entre líneas.

En pocas horas, y releyendo textos de días pasados, me encuentro con dos artículos de este tipo circulando por las redes. Uno de ellos dice desvelar el verdadero motivo de la súbita renuncia de Esperanza Aguirre como presidenta de los madrileños. El otro es un texto sobre las causas reales de la crisis económica que, según se dice, fue publicado por varios periódicos alemanes, e “ignorado” en España, tal como se lee en su título.

Algo no me gustó en ambos casos. Me puse a mirar, y como suele ocurrir, ya hubo alguien que hizo la investigación pertinente, y a quien habrá que agradecerle el esfuerzo de la mejor manera posible: difundiendo su trabajo.

El tema Aguirre salió publicado en El Aguijón, “Diario Digital Independiente, Abierto, Plural y con Opinión Propia”, tal como se lee en su cabecera. Su director se llama César Román, y un vistazo al medio permite aumentar las sospechas sobre procedencias e intereses. En el foro económico Burbuja el usuario Groundskeeper se ocupó de encontrar parte de la respuesta. Como adelanto, es suficiente decir que: 1) El Aguijón comparte equipo directivo y diseño gráfico con El Diario de Noticias de la Guardia Civil; 2) que está asociado a Alerta Digital, diario que suele servir de vocero oficial a Plataforma per Catalunya, el partido racista de Josep Anglada; y 3) que el Sr. Román tiene un largo historial político en partidos que van de la Falange hacia el centro, aparentemente con varias expulsiones en su haber. Independientemente de la certidumbre de lo ocurrido en Génova entre Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre, yo tomaría con pinzas lo publicado en ese medio.

El “ignorado” artículo “que salió en Alemania pero no aquí” aparece firmado por una periodista germana, Stefanie Claudia Müller, corresponsal en Madrid de medios de su país. En este caso, un brillante trabajo de seguimiento de Daniel Bernabé en Grund Magazine desvela unas cuantas verdades y un sinnúmero de mentiras. Por ejemplo, y además de otras perlitas, que: 1) el texto en cuestión se publicó originariamente en España, en Cotizalia, un blog del periódico digital El Confidencial; 2) está firmado por Müller y Roberto Centeno, contertulio habitual de Intereconomía y EsRadio; 3) sólo se publicó en una revista alemana afín al CDU de Angela Merkel; 4) la versión que se pudo leer en Alemania tiene poco y nada que ver con el original.

Por cierto, y para cerrar el círculo, el artículo en cuestión, como bien dice Bernabé, le apunta a “la casta política” española como causante de todos los males. Exactamente lo mismo que hacía César Molinas en El País, con mucha más difusión, hace un par de domingos.

Ay, ay, ay… Cuánto cuidado es necesario tener con lo que se lee y se difunde…

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