¿Prospecciones en el mar? No, gracias…

Plataforma petrolífera en el mar Mediterráneo, cerca de Tarragona, la única que posee España en alta mar.

“Solicitamos que se denieguen permisos de prospección o explotación de gas, petróleo o de cualquier otro tipo para zonas próximas a sitios naturales que tengan importancia a nivel nacional o internacional si se identifican posibles impactos negativos; así como promover el desarrollo de fuentes de energía renovable, como alternativa a la explotación de los combustibles fósiles en el Mediterráneo”.

No. No es un pedido de alguna ONG ambientalista, y afortunadamente, tampoco ha caído en saco roto. Se trata de una moción presentada por el Comité Español de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), junto a sus pares franceses, ante el V Congreso de la Naturaleza que se celebra estos días en Jeju, Corea del Sur. Y fue aprobada.

La propuesta hispano-francesa hace hincapié en dos aspectos. Por un lado, en la necesidad de promulgar disposiciones internacionales que puedan aplicarse cuando las zonas donde se realizan prospecciones y estudios estén fuera de las aguas territoriales del país que corresponda, ya que en ese punto existen vacíos legales en las normas nacionales. Y por otro, en evitar las prospecciones petrolíferas en aguas de las Islas Canarias, “entorno especialmente valioso por su alto valor en biodiversidad”. En este sentido, Carlos Sánchez, presidente del Comité Español de la UICN, resaltó “la necesidad de desarrollar energías alternativas limpias, mucho más baratas, e inagotables, que no pongan en riesgo la riqueza de la biodiversidad canaria”, además de recordar que “la conservación del medio ambiente y la biodiversidad es vital para el bienestar humano, la seguridad alimentaria o la salud”.

¿Llegará alguna vez el día en que los dirigentes políticos y económicos de los países desarrollados se den cuenta que invertir en renovables no solo no es “un dislate”, como lo calificaba César Molinas el domingo pasado en El País, sino un gran negocio a largo plazo? ¿Se diseñará alguna vez una política fiscal que grave el uso de los combustibles fósiles y facilite el acceso y la difusión de las renovables?

Habrá que seguir insistiendo hasta conseguirlo…

Un paraíso en la delgada línea verde

“Iniciar la paz a partir de la naturaleza”. El propósito de un grupo de biólogos de Corea del Sur puede ser tildado de ingenuo o idealista, pero sus pasos avanzan, lentos y firmes, desde hace diez años. Gracias a ellos sabemos que la “delgada línea verde” que separa las dos Coreas, el Telón de Acero asiático con alambradas y checkpoints, no es un lugar tan inhóspito. Especies amenazadas como el leopardo de Amur o el ciervo de agua chino, además de linces, osos, focas y numerosas aves han encontrado en la Zona Desmilitarizada, de 240 km de largo y 4 km de ancho, un hogar seguro a salvo del hombre, que no lo pisa desde hace seis décadas.

El entorno de la parte sur, con cinco humedales y poblado por unas 2.700 especies catalogadas (67 de ellas, amenazadas), estuvo a punto de ser declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, de acuerdo a la solicitud presentada por Corea del Sur. Pero este organismo decidió suspender la declaración hasta que no contara con el apoyo de Corea del Norte y extender la protección a toda la zona (unas 297.913 hectáreas).
Al principio, el grupo de biólogos se encontró con muchas dificultades y trabas para entrar a la frontera, ahora lo hace una vez a la semana, y desde su Instituto de Ecología de la DMZ demuestran cómo “los animales se ríen de la estupidez humana”.
Beatriz Valdeón
Fuente: El País