¿Qué hacemos con las CC.AA.?

Minientrada

Hoy la mañana viene economicista…

Cristóbal Montoro acaba de ratificar lo que puse en la entrada anterior acerca de la deuda española: el déficit público (diferencia entre gastos+deudas e ingresos) se dispara un 4,04%. Es decir que en siete meses ya está por encima de la previsión anual, y nada hace suponer que vaya a bajar en lo que queda de 2012.

Las razones hay que buscarlas en la caída de ingresos y, sobre todo, en el enorme volumen de transferencias hechas para salvar a unas Comunidades autónomas en quiebra (por cierto, las más problemáticas gobernadas desde hace mucho tiempo por el PP).

Digo yo, si esto es así, estamos en una emergencia, las CC.AA. son un agujero sin fondo y un foco de clientelismo político y mangoneo, ¿no habría que empezar a plantearse seriamente el Estado de las Autonomías?

Ojo, no estoy abogando por hacerlas desaparecer. Hablo de cambio de funcionamiento, de repensar el tema de las competencias en sanidad, educación, etc., en someterlas a un mayor control económico y político, de achicar sus estructuras…

Porque así, con el modelo actual y después de 35 años de experiencia, está claro que no vamos por el camino correcto…

La “familia” de Rajoy aumenta sus deudas

Un dato reciente como para amenizar la mañana.

¿Se acuerdan cuando en campaña electoral Mariano Rajoy decía que su Gobierno “no iba a gastar lo que no se tiene” y que iba a actuar “como en casa, como una familia”?

Bien. Acaba de conocerse la deuda en circulación actualizada a junio 2012. Para aclararnos, es la deuda de España que circula por el mundo en forma de bonos y obligaciones del Estado, letras del Tesoro y demás mamandurrias emitidas desde el Banco de España.

Deuda en circulación. Gráfico: © Absolutexe

Como es fácil apreciar, su ascenso paulatino desde 1996 no distingue colores políticos -una demostración más de que no hay grandes diferencias entre “socialistas” y “populares”-. Pero llama la atención la brusca subida de estos últimos siete meses.

Se ve que “la familia” de Rajoy consume más de lo pensado… o que el candidato hablaba por hablar.