El Telegrama del Mediodía: Esos locos letones…

© CE/ECFlag of Latvia6/12/2003Letonia pedirá mañana el ingreso a la Eurozona a partir de 2014. Stop. Letonia vivió un crecimiento desorbitado entre 2005 y 2008. Stop. Y desde entonces, no para de caer en picado. Stop. En 2009, y tras la quiebra del segundo mayor banco, el FMI y la UE “rescataron” el país con un préstamo de 7.500 millones de euros. Stop. A cambio, la Troika aplicó su habitual receta de austeridad y recortes. Stop. Hoy su tasa de desempleo ronda el 23%, la emigración es masiva y la pobreza, creciente. Stop. Y para completar el panorama, ahora adoptarán el euro como moneda. Stop. Una de dos: o quieren hacernos la competencia; o, como diría Astérix, “esos letones deben de estar locos…”.

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El Telegrama de la Mañana (8)

Mario DraghiMario Draghi, presidente del BCE, nos saluda el año augurando para España un 2013 de “dolorosos progresos” (¿?). Stop. Los 400 puntos de la prima de riesgo que en tiempos de ZP nos llevaban a la ruina ahora representan un “alivio tolerable”. Stop. El FMI destaca las “firmes políticas” de Irlanda y “libera”, es decir le paga, una cuota del “rescate” de casi 900 millones de euros, mientras el crecimiento económico del país desciende en 2012. Stop. Vivimos entre comillas. Stop. El problema es que las comillas encierran una realidad virtual, contradictoria, preocupante.

El oráculo de Goldman Sachs (3ª parte)

Tic, tac; tic, tac…

Ha llegado el día. Según los vaticinios apuntados hace una semana en este blog, hoy, en la reunión del Eurogrupo, España debería pedir formalmente el rescate al BCE. Nunca antes del cierre de los mercados, por supuesto, para dejar que el fin de semana amortigüe el efecto de la medida. Pero los pasos adelantados en un memorándum salido de las entrañas de Goldman Sachs y dirigido a las autoridades europeas se han venido cumpliendo de manera implacable.

Anoche, los propios expertos del Grupo de inversión norteamericano se encargaron de dar un par de vueltas a la presión sobre las autoridades económicas de nuestro país. “El retraso de España a la hora de pedir ayuda podría resultar en un endurecimiento de las condiciones impuestas por el gobierno alemán en el rescate final, que podría empeorar aún más la crisis”, fue su mensaje, que al menos tenía la delicadeza de añadir una explicación a la amenaza: “Cuanto más se centra la Administración española en alimentar sus intereses políticos domésticos, eso se percibe como un aprovechamiento indebido de la ayuda externa, algo que a la larga implicaría una condicionalidad más explícita y rigurosa”. Para concluir que “esta situación sería decepcionante porque es evitable, si España aceptase cuanto antes la ayuda externa con los términos actualmente disponibles”. Más clarito, agua de manantial…

Hoy, el diario holandés Het Financieele Dagblad asegura que esta tarde en el Eurogrupo se negociará un rescate por 300.000 millones de euros, en el que participará también -¡cómo no!- el FMI. Y entretanto, para ir preparando el terreno, el ministro De Guindos anuncia “reformas importantes” para los próximos días, y Mario Draghi, el titular del BCE, dice que España “debe hacer mucho más”.

Tic, tac; tic, tac. Esperemos a ver qué nos depara la tarde…