Un finde con marcha en las calles

Dice Tom Kucharz, un estudioso de los movimientos sociales en Europa, que no hay país donde exista una movilización permanente tan fuerte y continua como en España. Esto a pesar de que a mucha gente prefiere comprar el discurso de la mayoría silenciosa que venden desde las alturas del poder.

Como si esto fuese poco, lo ocurrido esta semana que se acaba, con el freno y marcha atrás que debió hacer el Gobierno de Mariano Rajoy, tanto en su negativa de admitir a trámite parlamentario la ILP presentada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), como en el asunto de las tasas judiciales, ha multiplicado el acicate para concurrir a dos manifestaciones a nivel nacional que ya estaban programadas con anticipación, que demuestran que Kucharz no está del todo equivocado, y que sirven de anticipo para la Gran Marea ciudadana contra el Golpe de Estado de los Mercados del próximo 23F.

El sábado, con horarios diferentes en cada ciudad –que pueden consultarse aquí– la propia PAH convoca por el derecho a la vivienda:

Cartel_manifestación_16f

Y el domingo hay una nueva Marea Blanca, que se pretende alcance a buena parte del país y no solo a Madrid, donde por cierto ayer Ignacio González, Presidente de la Comunidad, dejó claro durante el pleno de la Asamblea que el tema empieza a sacarle de quicio. Dejo aquí el cartel de lo programado en la capital.

17F

El finde promete marcha… Nos vemos en las calles.

La Portada del Día

CALAMIDADES

Recorrer las portadas de los periódicos españoles un día como hoy destroza el ánimo de cualquiera. Como si se aproximara un tifón monzónico, no hay prácticamente ninguna que no haga hincapié en las calamidades que se avecinan (excepción hecha de los medios catalanes, enfrascados en sus asuntos independentistas, que el futuro dirá si es o no una calamidad más). Con mayor o menor número de lágrimas, todas lloran y claman por unos recortes que, por otra parte, eran absolutamente esperables.

En medio de este panorama desolador, El Periódico de Aragón mezcla la indignación con la fiesta y la cultura; el desastre con la farándula. No es, para nada, una buena portada (en realidad, había poco donde elegir hoy). Ni la foto tiene gracia, ni son ocurrentes los titulares, ni tiene unidad en su conjunto. Pero al menos da un respiro.

Algo es algo…