La Portada del Día

LA LOTERÍA

Como si la Lotería hubiese adelantado tres meses el sorteo de Navidad, hoy son muchos los periódicos que llevan en su portada el “número agraciado”, solo que esta vez no hay ganadores, sino perdedores. Porque se trata de la cifra que necesita la banca española para salir -en principio- del pozo en el que está hundida.

El 53.745 (millones de euros, ya quisiera Loterías repartir un Gordo así) se repite en varias aperturas, aunque ninguna tan gráfica como la de Cinco Días, que sin dudas juega con el efecto del bolillero navideño.

Pero lo curioso del caso es que no hay unanimidad en la cifra. Muchos diarios afirman que las necesidades son de 59.300 millones (¿qué son 6.400 millones de diferencia a estas alturas?), El Periódico de Cataluña se come el “pico” y redondea en 53.000; El Pueblo de Albacete lo hace al alza, en 54.000; están los que prefieren destacar que al final España apenas pedirá a Europa la módica cifra de 40.000; y se lleva la palma El Comercio, de Asturias, que en sus ediciones de Gijón y Oviedo habla de 53.745, y en la de Avilés eleva la cifra a 59.300 (¿?).

Todo lo cual demuestra varias cosas: que los grandes números, por inabarcables, permiten los manejos más arbitrarios; que buena parte de la prensa ni los entiende ni sabe leerlos; que los “test de stress” son una parte importante de La Gran Mentira en la que vivimos (ver mañana El Editorial del Domingo); y que todo se reduce a una gigantesca Lotería.

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La Portada del Día

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ORGULLO INQUIETANTE

Vale que la crisis en Asturias lleva años pegando muy fuerte. De acuerdo con que la reconversión minera ha tenido muchos vaivenes y cualquier industria que se mantenga en pie y brinde fuentes de trabajo sea bienvenida.

Pero sinceramente, ¿es para sacar pecho y otorgarle semejante foto de portada a una fábrica de tanques? ¿Realmente considera El Comercio un motivo de orgullo ovetense producir herramientas de represión y de guerra?

Acaso sea una respuesta al acorralamiento de los mercados que anuncian en el titular principal. ¿O se trata de una vuelta más a la tuerca que nos informa que estamos entrando en tiempos de manu militari?

Inquietante, en cualquiera de los casos…