El Editorial del Domingo

¿Y EL PUEBLO DÓNDE ESTÁ?

No hay nada mejor que asumir una situación, porque permite acostumbrarse y convivir con ella, y así empezar a pensar en otras cosas. Esta semana que termina tuvimos una comprobación práctica de este dogma de la psicología. Cómodamente instalada en una horquilla entre 530 y 560 puntos, sin vaivenes bruscos que reseñar, de pronto la prima de riesgo dejó de ser noticia. El nivel sigue siendo altísimo, insostenible a largo plazo para cualquier economía e incompatible con una mínima posibilidad de crecimiento, pero la estabilidad genera hábito, y este deriva en seguridad. Aparente, pero seguridad al fin y al cabo.

Algo semejante ocurre con la respuesta popular a los recortes, ajustes, aumentos de impuestos y otras medidas que la crisis, Bruselas y Berlín imponen, y nuestros Gobiernos aceptan sin remilgos. (Por cierto, además de la calma en los mercados y la andanada de medallas olímpicas que sirvieron para distraer y levantar los ánimos generales, también las vacaciones del Ejecutivo han colaborado para extender la calma veraniega… Tanto, que hay mucha gente tentada en pedir que las prolonguen por unos cuantos meses).

El brote de indignación que siguió al principal paquete de medidas, sobre todo las que afectan a empleados públicos, parecería agotado. Porque ha desaparecido de los medios de comunicación. Pero es una falsa percepción, y como ocurre con la prima de riesgo, sigue allí, firme y dispuesto a volver al centro de la escena. En la mañana del jueves, sin ir más lejos, el Paseo de la Castellana vivía dos cortes simultáneos: uno a la altura del Hospital de La Paz y otro en Nuevos Ministerios. Y para nada son casos aislados. La hora del desayuno/aperitivo se ha convertido en hora de protesta en infinidad de centros públicos. Resulta muy sencillo suponer que si esto es así en pleno agosto, sus ecos y efectos se multiplicarán en septiembre.

Algo semejante ocurre en el resto del arco popular que se siente disconforme con la tendencia económica en marcha, y sería un enorme error de cálculo pensar que solo Sánchez Gordillo y el SAT enarbolan hoy la bandera del cabreo. El 15M, o mejor dicho, las Asambleas de pueblos y barrios de toda España atraviesan el segundo período estival desde su nacimiento sin que se vislumbre peligro de extinción. Es indudable que han perdido efectivos y fuerza relativa, pero también lo es que su aura cubre un espectro más amplio que su realidad, y que sus reivindicaciones, su ideario y hasta su vocabulario inundan los discursos de todo aquel grupo que se sienta motivado para protestar o pedir un cambio.

Tanto es así, que incluso colectivos ubicados en sus antípodas intentan imbuirse de cierto “aire 15M” para ganar legitimidad. Le ocurrió a una marcha de dudosa procedencia que pasó casi desapercibida el pasado 27 de julio. Y le sucede a la sospechosa llamada a “tomar el Congreso”, prevista para el 25 de septiembre. Sin siglas detrás ni convocantes concretos, bastaron algunos carteles en las calles, mucho ruido en las redes sociales y un manifiesto que intenta no dejar fuera ningún aspecto de la indignación -desde el medio ambiente a las reivindicaciones de género-, para situar la acción en el centro de la protesta popular.

El problema es que la propia convocatoria cojea por todas sus patas. Arranca con una pretensión imposible –mucho más, si se le pone fecha y hora anticipadas-, y continúa sin especificar cuáles serían los pasos a seguir si triunfara la “toma del Congreso”, ni propone un plan B en el caso de que el edificio de los leones en la puerta permanezca incólume. De hecho, numerosas Asambleas Populares ya han manifestado su rechazo explícito; y en diferentes ámbitos se plantea si se está ante un acto de voluntarismo ingenuo o en las puertas de una provocación que justifique mayores medidas represivas o, incluso más allá, comience a preparar el campo para hacer más “vendible” un futuro cambio en la Moncloa.

Las respuestas auténticas, las que se están gestando en los centros laborales, no marchan por esas sendas extremas, pero sí pretenden ajustar las tuercas y encender las calles. La previsible huelga general que asoma en el horizonte no será en esta ocasión una medida aislada, sino un eslabón dentro de una cadena creciente de desobediencia civil. Porque por primera vez, la unidad de acción en las bases quiere situarse por encima de banderas sindicales o las ideologías de fondo, e incluso poner en entredicho el accionar de las hasta ahora todopoderosas cúpulas. Y si ello ocurre, las ventanas de la revuelta social quedarían abiertas de par en par.

El comienzo del nuevo curso, pero sobre todo lo que ocurra a partir de mediados de septiembre, marcará la pauta de hasta dónde cuaja lo que viene arraigando durante el verano. Mientras tanto, vale con Sánchez Gordillo para recordar que el pueblo sigue estando donde suele estar.

Armas de intoxicación masiva

Siempre lo ha tenido, pero en tiempos revueltos, la prensa adquiere un nivel de poder extremadamente peligroso. Ya sé que no estoy afirmando nada nuevo. Existe abundante material -documental y de ficción- sobre el papel de los medios de comunicación en sucesivas crisis o guerras, sobre todo en el mundo sajón (la serie The Newsroom, una de las últimas producciones de HBO, es tal vez el ejemplo más reciente).

Por eso, hoy más que nunca, es imprescindible estar atentos a lo que nos quieren vender desde sus portadas y artículos los medios de consumo masivo, que en definitiva son los que crean las corrientes de opinión mayoritaria, en España y casi en cualquier punto del planeta.

En ese sentido, los últimos días nos dejan algunas pistas a tener en cuenta. Y no me refiero tanto a las duras y unánimes críticas recibidas por la acción del SAT andaluz contra los supermercados, porque cualquier otro tipo de reacción resultaría impensable. Más allá que alguna suene esperpéntica, como esta portada de La Razón, donde se tilda de «izquierda radical» a un grupo de señores mayores con barriga cervecera.

Me preocupan más las portadas y los artículos que llevan en su interior mensajes más o menos ocultos y de consecuencias mucho más graves. Por ejemplo, en medio de la polémica por la atención sanitaria a los inmigrantes en situación irregular en España, el periódico digital El Confidencial publica una noticia con este sugerente título: Cada dia 108 inmigrantes vuelven a su pais con el paro en el bolsillo. El Confidencial no ha sido, hasta ahora, uno de esos medios que podemos denominar «de la derecha salvaje», tipo La Gaceta, Interecononomía o Libertad Digital, en los que se podría esperar un titular semejante. Pero cuando la crisis amenaza con profundizarse su posición comienza a inclinarse (véase sino la opinión de Javier Caraballo hoy sobre el tema Sánchez Gordillo y Marinaleda). El contenido del artículo en cuestión aclaraba, en realidad, que los inmigrantes que vuelven a sus países cobran lo que les corresponde y previo compromiso firmado con la Administración. Pero el título elegido destila un indudable y peligroso tufillo xenófobo, ideal para percutir las mentes de quienes señalan a los inmigrantes como buena causa de los males.

El otro punto interesante para detenerse es la portada de ABC del jueves, donde el tema principal, por encima de medallas olímpicas y amenazas de recesiones en Europa, fue el asesinato de una policía municipal en plena calle de Madrid. Un hecho sin dudas noticiable, pero que generalmente queda relegado a las páginas de sucesos. En este caso, una foto tomada desde una ventana por un testigo -foto de mala calidad, escasa resolución y que no aporta demasiado al hecho- es la coartada para colar un llamamiento a aumentar el orden, el control, la ‘mano dura’, porque si no, pasan cosas como estas. Y ya sabemos qué significa «orden, control y mano dura».

Son apenas algunos ejemplos provenientes de un seguimiento nada exhaustivo. Pero que sirve para abrir los ojos y las orejas más grandes que nunca. Porque todos hemos escuchado hablar de la manipulación que se ejerce desde los medios de comunicación. El problema es cuando esa manipulación para a ser una intoxicación masiva. Y vamos en camino…

 

Ayudas a la agricultura en la UE, el reino de la mamandurria

La organización Veterinarios sin Fronteras ha dado a conocer el último informe sobre la Política Agraria Común (PAC) de la Comisión Europea. O en realidad, el segundo, porque estos datos de utilización del dinero público eran secretos hasta 2010, y ahora de hecho se entregan en cuentagotas.

El informe, de lectura más que recomendable y cuya descarga se puede obtener aquí: Informe PAC, saca a la luz conclusiones contundentes sobre cómo desde la UE se manejan los fondos de tod@s al servicio de los grandes grupos de la alimentación y la distribución, desamparando a los pequeños productores y desalentando todo lo relacionado con agricultura local o ecológica.

Como para abrir boca, digamos que el 16% de los beneficiarios se queda con el 75% de las ayudas -también podemos llamarlas subvenciones o mamandurrias-, y que mientras un agricultor pequeño recibe menos de 1.250 € al año, Campofrío recibe 2,5 millones; la duquesa de Alba, 2,3 millones; y Mercadona (sí, los mismos a los que Sánchez Gordillo «expropió» algunos carros de comida), 2,6 millones.

Aquí debajo copio un cuadro con las principales empresas que reciben subvenciones de la PAC. Encontrarán muchos nombres conocidos. Algunas son incluso multinacionales. Todas ellas facturan millones de euros anuales. Y entre tod@s las ayudamos a subsistir.

Porque entre tod@s, y sin saberlo, seguimos alimentando la vergüenza.

AYUDAS RECIBIDAS PROCEDENTES DE LAS
SUBVENCIONES DE LA PAC 2011

ZUMOS VALENCIANOS DEL MEDITERRANEO SA                      10.348.401,98

PRODUCTOS ALIMENTICIOS GALLO                                             7.393.346,61

GALLETAS SIRO, S. A.                                                                     7.142.228,91

BONNYSA AGROALIMENTARIA, S. A                                             6.219.586,25

NUTREXPA, S. L.                                                                              5.552.410,40

J. GARCIA CARRION, S. A.                                                              5.458.807,47

TOMCOEX, S. A.                                                                               4.804.818,15

COLEFRUSE INTERNACIONAL SA                                                 4.432.421,06

MURGIVERDE SCA                                                                          4.218.187,47

COMPLEJO AGRICOLA SA                                                              4.195.076,93

GALLETAS GULLON, S. A.                                                               3.711.913,38

BODEGAS VEGA SICILIA S. A.                                                        3.530.811,98

GREENMED, S. L.                                                                             3.509.724,40

UTE UNILEVER – IND. LÁCTEAS                                                     3.210.410,48

DEHESA NORTE SA                                                                         2.784.857,13

NESTLE ESPAÑA, S. A.                                                                    2.760.388,19

JULIANO BONNY GOMEZ,S. L.                                                       2.740.493,67

MERCADONA, S. A.                                                                         2.599.483,79

CASA ALBA                                                                                      2.290.632,84

CAMPOFRIO ALI. S. A.                                                                    2.250.861,42

FRIESLANDCAMPINA                                                                     2.114.232,32

INGAPAN, S. L.                                                                                1.734.744,54

OSBORNE DISTRIBUIDORA S. A.                                                  1.486.510,70

CARNIQUES DE JUIA S. A.                                                             1.478.800,00

LACTEAS FLOR DE BURGOS S. L.                                                1.365.593,11

MIGUEL TORRES SA                                                                       1.250.633,45

DEHESA DE LOS LLANOS,S. L.                                                      1.150.658,18

DOMECQ WINES ESPAÑA, S. A.                                                       896.659,22

PATEL, SA                                                                                           826.055,66

GONZALEZ BYASS SA                                                                       777.278,82

LECHE PASCUAL SA                                                                          777.200,31

QUESOS FORLASA SA                                                                      761.058,11

GALLINA BLANCA, S. A.                                                                     695.907,41

LIDL SUPERMERCADOS SA                                                              691.655,94

SEGURA VIUDAS, S. A.                                                                     670.843,52

EL POZO ALIMENTACION, S. A.                                                        617.805,83

PESQUERIAS ISLA MAYOR SA                                                         580.273,79

ARGAL SA                                                                                           535.541,14

CORPORACION ALIMENTARIA GUISSONA S. A.                            421.776,30

FELIX SOLIS, S. A.                                                                             381.260,26

CODORNIU S. A.                                                                                362.310,88

VALL COMPANYS, S. A.                                                                     266.842,30

AGRICOLA MICAELA DOMECQ, SL                                                  167.532,88

CARREFOUR SA                                                                                126.680,06

SADA S.A.                                                                                           105.012,43

PULEVA FOOD SL                                                                                64.898,95

ALCAMPO, S. A.                                                                                   52.720,78

“Datos del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Gobierno de España.”

Fuente: Veterinarios sin Fronteras