Europa en tercera persona (o por qué esto no acaba de funcionar)

En su edición del sábado pasado, el diario El País publicaba un interesante artículo sobre cómo el Poder utiliza el lenguaje cotidiano para ir logrando que el inconsciente colectivo incorpore las ideas y conceptos que está interesado en transmitir.

El tema del uso de las palabras –que es en definitiva nuestra principal forma de comunicación, la que nos distingue como especie- resulta sumamente interesante, porque nos abre un mundo fascinante que puede ayudarnos a descubrir aspectos que a veces guardan relación con filias, fobias, afectos y un sinfín de sentimientos, por lo general ocultos a primera vista.

En ese sentido, es llamativo escuchar cómo los líderes políticos nombran a Europa cuando se refieren al continente que habitamos. “Europa es de una lentitud exasperante a veces”, decía Mariano Rajoy en la entrevista que concedió a ABC esta semana. François Hollande exigía hace unos días que “Europa tome las decisiones que se espera de ella”. María Dolores de Cospedal aseguraba unos meses atrás: “Europa pide a gritos más integración fiscal, financiera y política”. Y los ejemplos podrían multiplicarse, porque todos tienen una línea discursiva en común: cuando hablan de Europa lo hacen siempre en tercera persona, como si fuera un ente extraño, ajeno a ellos, que es lo mismo que decir ajeno a nosotros.

Vale que pueda ser un modo abreviado de referirse a la Unión Europea o a cualquiera de sus instituciones, pero también lo es que ayuda a situar inconscientemente a Europa fuera de nuestro alcance. Y además, es algo que ya nos resulta habitual, porque de los políticos ha pasado a los medios y de allí a todo el mundo. Y tal vez haya que dedicarle una mirada más profunda, porque puede acabar descubriéndonos parte de las raíces de nuestros problemas.

Si Europa nunca, o prácticamente nunca, se convierte en primera persona, si Rajoy no dice, como debería, “los europeos a veces somos de una lentitud exasperante”, ni Hollande se urge a sí mismo para tomar “las decisiones que se esperan de nosotros”, quizás sea porque, en el fondo, ni siquiera ellos, que han sido elegidos para seguir adelante con este proyecto común, se sienten “Europa”. En tal caso, ¿qué se nos puede pedir a los demás? De hecho, una de las principales críticas que se hacen a la UE, y a todas sus antecesoras, es que pusieron todo el peso en lo económico, en crear un Mercado Común para enfrentar la hegemonía –en su día- de Estados Unidos y su todopoderoso dólar, olvidándose por completo del sentir de los pueblos, de las identidades, del espíritu de pertenencia.

Tampoco es extraño que ocurra. Desde el comienzo de los tiempos y hasta el final de la II Guerra Mundial, este continente ha regado sus campos de rivalidades, discordias, odios, enfrentamientos y cadáveres. Esto no ha impedido que determinadas actividades humanas, desde la filosofía al arte, hayan logrado traspasar las barreras de forma transversal para conformar un tipo de cultura europea que existe y es indiscutible. Pero más allá del intelecto, en la intimidad de cada ser, la realidad es que el sentimiento europeo no subiría al podio de identidades de casi nadie. Las personas nos identificamos o nos sentimos españolas, o francesas, o alemanas, o italianas o británicas; y si rascamos un poco más, catalanas, vascas, gallegas, corsas, bávaras, lombardas o escocesas; y podríamos seguir rascando, que todavía encontraremos otras capas antes de llegar a Europa.

Por eso, no debería llamar la atención de nadie que, en estos días, la campaña electoral holandesa saque a relucir ciertas dudas sobre la pertenencia a la UE de un país que no está entre los que más sufren la crisis y siempre ha sido un baluarte de este proyecto. Pero la triste realidad es que en casi todos los países de la Unión, no solo en los históricamente recelosos británicos, la primera reacción cuando las cosas se tuercen, o amenazan con torcerse, es fruncirle el ceño a Europa.

Esta la gran diferencia con esos Estados Unidos con los que se buscaba competir cuando comenzó esta historia. Allí puede haber discrepancias, rivalidades y distancias abismales entre la gente de California y Oklahoma, o Nueva York y Arizona, pero todos se emocionan cuando suena el mismo himno y se sacude la misma banderita. Aquí no.

Y entonces, más allá de que ahora los políticos se llenen la boca pidiendo “más Europa”, la realidad es que este invento de la UE no acaba de funcionar, entre otras muchas razones, porque no lo sentimos, porque no nos lo creemos. Porque mientras los discursos de Barack Obama están llenos de “we are”, “we need”, “we work” o “we have”, nuestros políticos nos transmiten y nos inoculan en el inconsciente una Europa abstracta e intangible, tal vez quimérica.

Una Europa casi siempre en tercera persona.

¿Para quién es malo el “banco malo”?

Las acciones de todos los bancos españoles se dispararon hoy en la Bolsa después de que el Ministro de Economía diera a conocer los detalles de una nueva reforma financiera que incluye la creación del ya célebre “banco malo”, que así, de entrada, ya suena fatal. No es extraña esa subida en la cotización de los Santander, BBVA, Sabadell y demás porque son los primeros beneficiados por la medida, ya que se quitarán de sus balances los multimillonarios activos inmobiliarios que vienen estrangulando sus cuentas desde que estalló la burbuja.

El “banco malo”, pactado y autorizado por Bruselas, básicamente será una sociedad anónima que se ocupará de comprar esos pisos, promociones de suelo, garajes y otros activos, y que se da un plazo de hasta 15 años para después venderlos. ¿A qué precios? Ahí está una de las claves de la cuestión. Por supuesto, los comprará muy por debajo de los precios a los que estaban cotizados en los balances bancarios, pero no es lo mismo una rebaja de un 50% que de un 80%. ¿Y a cuánto los venderá? Dependerá de la evolución de la economía y el mercado inmobiliario en los próximos 15 años. Mientras tanto, por si hace falta aclararlo, el dinero que financiará la compra vendrá de Bruselas y tendrá que ser devuelto de nuestros impuestos.

Ahora bien, se supone que a través de las ventas el “banco malo” recuperará la inversión y así, como prometió hoy De Guindos, “no nos va a costar un duro a los contribuyentes” ¿Que pasado ese tiempo resulta que esto no ocurre, el “banco malo” pierde dinero y la promesa no se cumple? ¡Por favor!, ¿quién se va a acordar de lo que dijo De Guindos dentro de 15 años?

Pero el decreto de esta tarde tiene otras sorpresas, igual o más desagradables. A saber:
– El Banco de España, una entidad antidemocrática porque nadie más que el Gobierno elige a sus gestores ni controla su accionar, tendrá plenos poderes de decisión sobre la actividad del “banco malo”.
Se elimina la necesidad de informes de expertos independientes para todas sus operaciones, tal como exige la ley, entre ellas determinar los precios de compraventa de los activos o de las entidades financieras de las que deba hacerse cargo en el futuro.
– Podrá emitir obligaciones (bonos o semejantes), es decir, endeudarse hasta las cejas, incluso por encima de los límites que establece la Ley de Sociedades de Capital y por encima de su propio valor. Total, si sale mal después lo pagamos a escote entre todos.
– Podrá crear fondos de todo tipo (inversión, riesgo, lo que sea) o participar en ellos, es decir, especular en la timba de los mercados sin prácticamente nadie que lo controle, salvo el Banco de España. Total, si sale mal…
Se salta a la torera artículos claves de la Ley Concursal o el Código Civil que protegen derechos de acreedores en los casos de quiebra de una entidad financiera; o de deudores de créditos que quieran cancelarlo mediante su pago.
– Y como si fuera poco, en el caso de hacerse cargo de la gestión o de comprar entidades en liquidación, el “banco malo” queda exento de mantener las originales responsabilidades tributarias, laborales o con la Seguridad Social.

Todo muy bonito, ¿no? ¿Se entiende ahora por qué subieron tanto las acciones de los bancos esta tarde?

Sin embargo, y en medio de la euforia, llama la atención que hoy también aumentara la prima de riesgo, como si los inversores no acabaran de fiarse de que las medidas adoptadas por el Gobierno vayan a mejorar la solidez financiera de este país.

Quizás porque el famoso “mercado” carece de toda lógica. O tal vez, porque sepan mejor que nadie a quiénes favorece, y sobre todo, a quién está perjudicando el puñetero “banco malo”.

Ayudas a la agricultura en la UE, el reino de la mamandurria

La organización Veterinarios sin Fronteras ha dado a conocer el último informe sobre la Política Agraria Común (PAC) de la Comisión Europea. O en realidad, el segundo, porque estos datos de utilización del dinero público eran secretos hasta 2010, y ahora de hecho se entregan en cuentagotas.

El informe, de lectura más que recomendable y cuya descarga se puede obtener aquí: Informe PAC, saca a la luz conclusiones contundentes sobre cómo desde la UE se manejan los fondos de tod@s al servicio de los grandes grupos de la alimentación y la distribución, desamparando a los pequeños productores y desalentando todo lo relacionado con agricultura local o ecológica.

Como para abrir boca, digamos que el 16% de los beneficiarios se queda con el 75% de las ayudas -también podemos llamarlas subvenciones o mamandurrias-, y que mientras un agricultor pequeño recibe menos de 1.250 € al año, Campofrío recibe 2,5 millones; la duquesa de Alba, 2,3 millones; y Mercadona (sí, los mismos a los que Sánchez Gordillo “expropió” algunos carros de comida), 2,6 millones.

Aquí debajo copio un cuadro con las principales empresas que reciben subvenciones de la PAC. Encontrarán muchos nombres conocidos. Algunas son incluso multinacionales. Todas ellas facturan millones de euros anuales. Y entre tod@s las ayudamos a subsistir.

Porque entre tod@s, y sin saberlo, seguimos alimentando la vergüenza.

AYUDAS RECIBIDAS PROCEDENTES DE LAS
SUBVENCIONES DE LA PAC 2011

ZUMOS VALENCIANOS DEL MEDITERRANEO SA                      10.348.401,98

PRODUCTOS ALIMENTICIOS GALLO                                             7.393.346,61

GALLETAS SIRO, S. A.                                                                     7.142.228,91

BONNYSA AGROALIMENTARIA, S. A                                             6.219.586,25

NUTREXPA, S. L.                                                                              5.552.410,40

J. GARCIA CARRION, S. A.                                                              5.458.807,47

TOMCOEX, S. A.                                                                               4.804.818,15

COLEFRUSE INTERNACIONAL SA                                                 4.432.421,06

MURGIVERDE SCA                                                                          4.218.187,47

COMPLEJO AGRICOLA SA                                                              4.195.076,93

GALLETAS GULLON, S. A.                                                               3.711.913,38

BODEGAS VEGA SICILIA S. A.                                                        3.530.811,98

GREENMED, S. L.                                                                             3.509.724,40

UTE UNILEVER – IND. LÁCTEAS                                                     3.210.410,48

DEHESA NORTE SA                                                                         2.784.857,13

NESTLE ESPAÑA, S. A.                                                                    2.760.388,19

JULIANO BONNY GOMEZ,S. L.                                                       2.740.493,67

MERCADONA, S. A.                                                                         2.599.483,79

CASA ALBA                                                                                      2.290.632,84

CAMPOFRIO ALI. S. A.                                                                    2.250.861,42

FRIESLANDCAMPINA                                                                     2.114.232,32

INGAPAN, S. L.                                                                                1.734.744,54

OSBORNE DISTRIBUIDORA S. A.                                                  1.486.510,70

CARNIQUES DE JUIA S. A.                                                             1.478.800,00

LACTEAS FLOR DE BURGOS S. L.                                                1.365.593,11

MIGUEL TORRES SA                                                                       1.250.633,45

DEHESA DE LOS LLANOS,S. L.                                                      1.150.658,18

DOMECQ WINES ESPAÑA, S. A.                                                       896.659,22

PATEL, SA                                                                                           826.055,66

GONZALEZ BYASS SA                                                                       777.278,82

LECHE PASCUAL SA                                                                          777.200,31

QUESOS FORLASA SA                                                                      761.058,11

GALLINA BLANCA, S. A.                                                                     695.907,41

LIDL SUPERMERCADOS SA                                                              691.655,94

SEGURA VIUDAS, S. A.                                                                     670.843,52

EL POZO ALIMENTACION, S. A.                                                        617.805,83

PESQUERIAS ISLA MAYOR SA                                                         580.273,79

ARGAL SA                                                                                           535.541,14

CORPORACION ALIMENTARIA GUISSONA S. A.                            421.776,30

FELIX SOLIS, S. A.                                                                             381.260,26

CODORNIU S. A.                                                                                362.310,88

VALL COMPANYS, S. A.                                                                     266.842,30

AGRICOLA MICAELA DOMECQ, SL                                                  167.532,88

CARREFOUR SA                                                                                126.680,06

SADA S.A.                                                                                           105.012,43

PULEVA FOOD SL                                                                                64.898,95

ALCAMPO, S. A.                                                                                   52.720,78

“Datos del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Gobierno de España.”

Fuente: Veterinarios sin Fronteras