La foto del día: Memoria

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Pinochet regresa a Chile

A VECES SÍ, A VECES NO

En octubre de 1988, el general chileno Augusto Pinochet fue detenido en Londres por orden del juez Baltasar Garzón, acusado de asesinatos de ciudadanos españoles durante la dictadura que lideró en su país. El juez solicitaba la extradición a España para ser juzgado por crímenes de lesa humanidad.

Después de 503 días, las autoridades británicas denegaron la extradición y facilitaron a Pinochet, un dictador genocida, un salvoconducto para que regresara a su país, momento que recoge la foto.

Hoy, las autoridades británicas niegan el salvoconducto al periodista Julián Assange, cuando el mismo Baltasar Garzón lo solicita para que su cliente pueda volar a Ecuador, país que le concedió asilo diplomático.

Divergencia de criterio, que le dicen…

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Ecuador, en el centro del mundo

Julian Assange

La decisión del Gobierno de Rafael Correa de otorgar asilo diplomático a Julian Assange, el fundador de Wikileaks, ha logrado colocar a Ecuador donde, paradójicamente, siempre ha estado: en el centro del mundo.

Pero esta vez, no como una línea intangible que divide el planeta en dos; sino como lo que es desde hace algunos años: un país embarcado en la lucha por recuperar la dignidad y mejorar los niveles de desarrollo humano de su población, más allá de que los mass media solo suelen hablar de este pequeño Estado para criticar su difícil relación con los medios de comunicación locales, o cuando su Presidente «osó» llamar «Anita» a Ana Pastor, durante una entrevista en Los Desayunos deTVE.

Lo cierto es que el informe de 2011 de la ONU sobre Desarrollo Humano sitúa a Ecuador en el puesto 83, pero confirma un crecimiento sostenido en la última década (0,668 en 2000; 0,720 en 2011), con incrementos sustanciales en ese período de algunos índices, como el de educación (de 0,631 a 0,686), el de salud (de 0,842 a 0,877), la esperanza de vida al nacer (de 73,4 a 75,6) o la renta per cápita (de 5.489 dólares en 2000 a 7.508 en 2009).

Rafael Correa

Desde el acceso de Correa al Gobierno en 2007, el país se ha impuesto la dura tarea de recuperar su independencia económica y redistribuir la riqueza nacional. A través de un mayor control del Estado sobre los sectores financiero, productivo y energético (el petróleo es el gran activo del país). Pero también actuando de manera decidida sobre la deuda externa, que en primer lugar fue declarada ilegítima, y una vez redefinida, fue renegociada hasta lograr una quita del 65% sobre los bonos que vencían este año y en 2030. El ahorro ha servido para incrementar el gasto social, principal «responsable» de la citada mejora en los indicadores de desarrollo humano del país.

Pero además de las cuestiones económicas y sociales, los últimos años han visto un cambio en el posicionamiento internacional de Ecuador, que de ser un país situado a la sombra de sus grandes vecinos (Perú, Colombia, y en sentido regional también Venezuela) ha comenzado a tener una voz propia en el concierto latinoamericano.

Embajada de Ecuador en Londres

El caso Assange le da ahora la oportunidad de dar un paso más. De asomarse a las portadas de todo el planeta para enseñar su dignidad y su falta de temores ante las presiones de potencias como Gran Bretaña, Suecia o Estados Unidos.

De recuperar, al menos por unos días, el lugar que siempre tuvo, exactamente en el centro del mundo.